Empujar con los
pies es una buena técnica que puede ser aplicada
a gran cantidad de giros y con la que
conseguiremos imprimirles la fuerza y por tanto
la velocidad deseada.
A pesar de que no es una técnica muy usada,
suele ser muy útil en los casos en los que los
esquís resbalan demasiado al final de un giro.
TÉCNICA
Realizando cruces de cadera, trataremos de
centrarnos en la presión bajo los pies a lo
largo del giro. En un principio esa presión se
mostrará constante a lo largo de todo el pie;
pues bien, deberemos intentar modificar esta
presión a nuestro gusto, según los siguientes
puntos:
- Al
comienzo de un giro intentaremos sentir la
presión delante de los pies.
- A medida
que el giro se va realizando, la presión se
va moviendo hacia detrás.
- Cuando el
giro finaliza, la presión ha pasado al talón
(sólo en la parte de abajo del mismo).
A pesar de que
sentirá que finaliza reclinándose demasiado
hacia detrás, con la práctica conseguirá tener
mayor agarre desde la cola de su esquí, sin
perder para nada el equilibrio.
Cuando vaya a terminar un giro, debe empujar
con los pies hacia delante; esto le
facilitará la entrada en el siguiente giro,
obteniendo así un mayor rendimiento con sus
esquís.
Procure aplicar esto de forma natural a los
giros con fuerza que antes hemos practicado y
notará como es capaz de esquiar con su propio
estilo, dominando los esquís.
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