El desarrollo del
esquí depende directamente del denominado
“balanceo dinámico”, esto es, de nuestra
capacidad para balancearnos sobre nuestros
esquís al desplazarnos por diferentes terrenos y
ante gran cantidad de situaciones.
Controlar este “balanceo” es algo que se
consigue con la práctica, pero también requiere
de una perfecta mentalización. De hecho el esquí
requiere del perfecto equilibrio entre la
realización correcta de los movimientos técnicos
(lo cual se consigue principalmente con la
experiencia) , y una disposición mental adecuada.
Si la actitud mental no es la correcta
difícilmente seremos capaces de aplicar la
técnica.
CONSEJOS PRÁCTICOS para conseguir un
estado mental adecuado:
-
Visualizar el descenso. Se trata de una
técnica de relajación utilizada por muchos
esquiadores. Consiste en la visualización de
la imagen en la que el esquiador aparece
descendiendo por la nieve, se incluirán
todos los elementos necesarios para que la
imagen resulte lo más real posible: más
esquiadores, el telesilla, su ruido... Trate
de visualizar el conjunto e intente incluso
reproducir sus sonidos; asocie todo ello con
una sensación de calma, de control. Esta es
una de las mejores técnicas de relajación
que existen, practicada por muchos
esquiadores tanto principiantes como
experimentados.
- La
importancia de la concentración: la gran
mayoría de los errores que se cometen
esquiando parten de una falta de
concentración. A pesar de que resulta
prácticamente imposible mantener un estado
de concentración máximo durante todas las
horas en las que nos encontremos esquiando,
debemos intentar no bajar del todo la
guardia en ningún momento.
La concentración es vital, pero no debe
entenderse como tensión corporal sino, muy
por el contrario, un estado de relajación en
el que no se nos escapa absolutamente nada
de lo que está ocurriendo a nuestro
alrededor.
Esta concentración se consigue con la
técnica de visualización de la que hemos
hablado antes
- El
pensamiento positivo: otro de los puntos
principales para el aprendizaje. El
esquiador novel debe tener muy claras cuáles
son sus metas, disponer de metas
perfectamente definidas no sólo nos servirá
para reducir los momentos de dudas (“¿seré
capaz de bajar por aquí”?), sino que además
minimizará los pensamientos negativos.
Es importante marcarnos objetivos que sean
alcanzables y que no nos generen ansiedad.
-
Controlar la situación: el miedo suele
aparecer cuando perdemos el control de la
situación. De ahí que resulte tan importante
que cada esquiador esquíe a su nivel,
manteniendo el control en todo momento y
avanzando poco a poco.
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